01. Procedimientos iniciales para las sesiones

1 Procedimiento Definir un objetivo

 

¿Cuál es mi objetivo? ¿Qué es lo importante para mí?

 

El objetivo es el motor de la terapia.

¿Dónde está?

 

El objetivo está en el paciente; por tanto, la relación terapéutica puede compararse con un alumno que aprende a conducir en un auto-escuela.

 

¡El objetivo está en el exterior! Ejemplos: el señor X acude a la consulta a petición de su mujer. El adolescente Y se somete a la terapia a petición de la Justicia o del centro escolar. El objetivo del Bioterapeuta Y es que todos sus pacientes se curen siguiendo únicamente sus pautas.

En todos estos casos, la relación terapéutica se parecerá a un paciente que está sentado en un carruaje, en una carroza o en una carreta tirada por caballos o bueyes sudorosos. Las características de un objetivo son:

 

  1. Es específico, preciso, está bien definido.
  2. Está contextualizado.
  3. Es realista.
  4. Es concreto. Alcanzar un objetivo es posible si el cerebro puede hacer una representación concreta del mismo. Entonces el inconsciente sabe qué dirección tomar.
  5. Está formulado en términos positivos.
  6. Solo concierne al sujeto; es personal.
  7. Es ecológico; es decir, alcanzar el objetivo no supone ningún inconveniente ni para la persona ni para nadie más, mientras que preservar el problema no representa ninguna ventaja.
  8. Es atrayente, es decir, pone a la persona en una posición activa.
  9. Es reconocible por los otros.

 

Antes de alcanzar el gran objetivo, puede haber sub-objetivos, etapas. Si uno de estos nueve puntos es imposible, hay que redefinir el objetivo teniendo en cuenta esa dificultad, reciclándola.

 

 

2 Procedimiento El diario de a bordo

«Todo viaje, por muy largo que sea, empieza con un primer paso».

(Proverbio chino)

 

Vamos a viajar juntos… Prepara tu diario de a bordo…

 

Este curso es un viaje al centro de ti mismo. Los numerosos Procedimientos aquí propuestos te permitirán ir más lejos en tu propia comprensión. Te recomiendo que lleves contigo un mapa de carreteras: este manual será ese mapa.

 

Todos los grandes exploradores consignan su viaje por escrito en un diario de a bordo. Es un cuaderno en el que detallarás todos tus trayectos, tus miedos, tus dudas, tus descubrimientos y tus avances. Las páginas de este manual contienen cuestionarios que te ayudarán en tu trayecto.

 

Tu diario será tu hilo conductor y te ayudará a viajar de una sesión a otra. También te permitirá afinar tu pensamiento, tu resentir, tu vivencia a lo largo de toda tu marcha. No intentes construir hermosas frases; esto no es un ejercicio de estilo. Utiliza únicamente el lenguaje de tu corazón. Por último, guarda este diario en un lugar secreto…

 

 

3 Procedimiento Lo que no hay que hacer después de un gran shock

Lo que viene a continuación puede parecerte evidente, pero es preferible repetirlo. Además de lo que no hay que hacer se incluyen también algunas recomendaciones útiles:

 

  • No hablar de ello. «No es nada, ya pasará»

Recomendación: expresarte sin límite alguno.

 

  • Compensar el malestar trabajando denodadamente para así no pensar en ello».

Recomendación: Sosegarte.

 

  • Agotar tu organismo haciendo deporte hasta la extenuación Decir «así me desfogo» sin darle realmente un sentido preciso a ese desfogarse, solo por miedo a «estar mal».

Recomendación: aceptar todas esas reacciones físicas, sean cuales fueren; escucharlas.

 

  • Adoptar grandes resoluciones. En este tipo de situaciones no es muy aconsejable tomar decisiones, pues estarán bajo la influencia de la pasión. En vez de enfrentarte a tu malestar, añades dificultades suplementarias.

Recomendación: esperar a recuperar la calma interior para evitar el efecto cascada: un problema que crea un problema que crea un problema que crea un problema…

 

  • Dejar de ir al lugar donde sucedió el drama, considerarlo como un lugar maldito que hay que evitar a toda costa a fin de «nunca jamás revivir las mismas impresiones».

Recomendación: al contrario, el lugar encierra la memoria de todo lo que no te has atrevido a expresar. Debes ir a ese lugar y realizar el Procedimiento de urgencia (ver más adelante) allí mismo o en los alrededores.

 

  • Distraerte para olvidar, ya que el objetivo inconsciente no es distraerte, sino más bien evitar todo malestar.

Recomendación: enfréntate al malestar y aplica los Procedimientos de urgencia.

 

  • Dormir de forma artificial. Ese sueño, o la tendencia a tomar cualquier medicina para adormecerte, surgen para evitarte ese resentir que, en el interior, te perturba.

Recomendación: cuidado con las drogas, con el alcohol, con las medicinas que crean simulaciones de alivio.

 

  • Autodestrucción. «Me da igual todo, no me importa nada. Como cualquier cosa, bebo de todo». En resumen, intento olvidar, una vez más.

Recomendación: buscar el mensaje, lo que revela esta experiencia, la oportunidad de evolucionar que tal vez no vuelva a presentarse nunca más.

 

 

4 Procedimiento Cómo actuar ante un bio-shock Procedimientos de urgencia

¿Qué hacer en el momento de un shock?

Como ya debes tener muy claro, lo que no se expresa se imprime en la biología. Lo primero que hay que hacer en caso de un bio-shock desencadenante o lo bastante fuerte como para programar una memoria— es EXPRESARTE a través de todos tus canales.

 

La escritura

Escribe todo lo que se te ocurra, todo lo que se te pase por la cabeza, todo lo que sientas. En este punto, no intentes seguir un Procedimiento demasiado preciso, porque la idea es purgarte, ¡¡vaciarte por medio de tus palabras!!

 

El dibujo

Deja que tu mano dibuje todas tus impresiones… Dibuja todo lo que ves en tu interior. Deja que tu inconsciente se exprese con imágenes, sin censurarlo.

 

El baile

Elige una música que te guste y baila. Mejor dicho, deja bailar a tu cuerpo sin coartarlo. Amplifica todos tus movimientos interiores.

 

El grito

Ve a un descampado… deja que tu cuerpo grite tu desamparo sin miramientos, sin reprimirlo. En un momento de bio-shock, la liberación de la voz es primordial, pues, muy a menudo, ante un evento inesperado, ¡perdemos la voz!

 

Los encuentros

Llama a las personas con quien puedas hablar libremente y cuenta tu historia. Pero antes debes prevenirlas: “necesito hablar; ¿estás dispuesta a escucharme?”. Entonces expresa todo lo que se te pase por la cabeza. Tal vez necesites varios amigos/as para poder contar tu historia varias veces.

 

Ten presente que, en esta fase, todo lo que te permita expresar hacia el exterior lo que ocurre en tu interior te ayudará eficazmente.

¡Lo que está en el exterior ya no está en tu interior!

 

Y si todo esto es imposible, respira profundamente muchas veces y muévete.

 

 

5 Procedimiento Trabajar tu resentir

Comprender mejor tu resentir.

¿Resentires negativos o resentires positivos?

 

La mayoría de los Procedimientos de Biodescodificación se apoyan en el resentir. Te será muy beneficioso estar a gusto con tus emociones, conocer el camino que conduce hacia la conciencia de tu resentir y de su expresión. Justamente por dicha razón, este Procedimiento está incluido aquí, antes de los Procedimientos terapéuticos.

 

Un resentir es un estado de ser interno diferente de las palabras que utilizamos para describirlo. Me acuerdo de un rato agradable que he pasado esta mañana, hace una semana o durante las fiestas de fin de año. A medida que accedo a esos recuerdos, me vienen a la memoria detalles exteriores (cuándo, quién, el color de las paredes, las personas a mi alrededor, el clima…). Hasta que el bienestar me invade… en este caso se trata de resentires positivos. Recordarlos los amplifica.

 

Haz la experiencia…

 

Pero ahora me acuerdo de un conflicto reciente o de una discusión que he tenido. ¿Con quién fue? ¿Cuándo ocurrió? ¿Qué colores o qué personas había a mi alrededor? ¿Qué sucedió en mi?

¿Cuál es la palabra más adecuada, la más exacta para expresar lo que siento?

¿Cómo se manifiesta mi sensación de malestar? ¿Con un nudo en la garganta, con un dolor de estómago?

 

Si esa sensación tuviese una forma, ¿cuál sería?

Si esa sensación tuviese una densidad, ¿cuál sería?

Si esa sensación tuviese un color, ¿cuál sería?

 

Y luego, hacer el Procedimiento que viene a continuación, cuyo título es: “Viaje por un resentir”

 

¿Qué ocurre entonces?

A menudo el malestar aumenta provisionalmente; luego disminuye y se interrumpe. El bienestar, o al menos la calma, se impone.

Por desgracia, nuestra tendencia “natural” es la de interrumpirlo todo en el momento en que el malestar aumenta… Como en este caso se trata de un resentir negativo, solo podemos modificarlo o eliminarlo si entramos en contacto con él.

Por tanto, el resentir positivo se conserva y se valora, mientras que el resentir negativo se desvanece.

 

Hablar de una experiencia positiva la duplica.

Hablar de una experiencia negativa la divide por dos

Y por dos y por dos y por dos…

 

 

6 Procedimiento Viaje por un resentir

En este viaje, por lo general, pasamos por cinco etapas:

 

1° Etapa: Aparición y localización del resentir

“Hay algo que me desazona. No sé muy bien de que se trata. Lo único que sé es que me desazona”. Mientras te limitas a decir que algo te desazona, aún no estás en la 1° fase. Esta fase se completa cuando realmente puedes identificar lo que ocurre en tu interior. Si estoy sumido en la tristeza, es una emoción. Puedo decir: “Me siento triste”. Pero para que de verdad puedas acceder a la emergencia del resentir, debes ser capaz de responder esta pregunta: “¿En qué consiste ese estar enfermo en tu interior?”

 

2° Etapa: Desarrollo el resentir y me asocio con él

En cierta forma, le doy un alma a ese resentir. Es decir, que voy a sumergirme, voy a percibir ese resentir a través de todo mi cuerpo. Un ser espiritual dijo un día: “No estés triste como un hombre; debes estar triste como un Buda”. La tristeza de un Buda es que él acepta la emoción a través de la totalidad de su cuerpo.

 

La respiración

Lo que permite la inmersión y la amplificación es, por una parte, relajarse, y por la otra, respirar. La principal posibilidad para amplificar tu resentir es la respiración. La respiración profunda en tus sensaciones ayuda al desarrollo del resentir. Si la respiración no es consciente, es más difícil hacer emerger los resentires.

 

3° Etapa: Observo las modificaciones de mi resentir segundo a segundo

El cerebro no puede cambiar lo que es general, solo puede cambiar lo que es específico. Entonces puede tomar una decisión respecto al futuro y abrirse más. Pero si estás trabajando en un resentir, hay que trabajarlo siempre en el aquí y ahora, observando hasta la más mínima de sus modificaciones. Así es como vamos a empezar a darle un sentido.

 

4° Etapa: La toma de conciencia

Al darle un sentido se produce la toma de conciencia. La toma de conciencia es el sentido que le damos y el vínculo que establecemos entre este resentir de aquí y ahora y el origen de ese resentir.

 

5° Etapa: El “soltar presa”, la relajación, la vagotonía

Consecutivamente a la toma de conciencia, vivimos un proceso muy agradable de bienestar y de soltar presa. Vamos a poder soltar el lastre correspondiente a ese resentir y así permitirle a su biología que la energía circule de forma más amplia.

A veces esto resulta sencillo, inmediato, pero a veces es muy difícil y hasta casi parece imposible. Entonces, ¿qué marca la diferencia? Es la toma de conciencia. Pero no puede ser una toma de conciencia cualquiera; debe tratarse de una toma de conciencia del evento pertinente, de la creencia pertinente, del resentir pertinente. Pertinente en el sentido de “ligado al síntoma”. Cada uno de nosotros tiene una historia emocional muy rica. Pero, por descontado, cada uno de nuestros síntomas solo está vinculado a una parte de nuestra historia. Y es ese vínculo el que los Procedimientos y la terapia van a poner en evidencia. Esa toma de conciencia precisa, y la emoción que genera, es lo que nos permite sanar. Es el “Intelisentir”: comprender con emoción, resentir con inteligencia.

 

 7 Procedimiento Los cinco dominios principales de expresión de tu resentir

Podemos explorar nuestros resentires en cinco dominios principales. A estos dominios se les llama biológicos porque, para sobrevivir, nuestra identidad debe estar ligada con:

 

Uno mismo

Nuestra primera identidad empieza con el nacimiento. Recibo un nombre, comienzo mi proceso de maduración. El resentir me permite dirigir mejor mi desarrollo personal.

 

La pareja

Según tú, ¿por qué la pareja es un programa biológico absoluto? En primer lugar, por la reproducción; pero en el ámbito personal, ¿qué hace que sea un programa de supervivencia?

La concepción implica una pareja. Nuestra propia existencia, nuestra propia creación, proviene de una relación sexual fecunda. Por tanto, no tenemos elección. Amemos o no a nuestros padres, forzosamente hay en nosotros un programa biológico que nos conduce a una relación de pareja. Y en ella, un nuevo resentir, un nuevo programa: somos dos los que vamos a resentir y a intercambiar.

 

La familia

¿A partir de qué momento empieza una familia? Con el nacimiento del primer hijo. Es un nuevo programa biológico. El niño, con la dinámica de su vida, va a permitir exteriorizar el inconsciente familiar y enriquecer sus resentires.

 

El dominio profesional

Este dominio permite ir en busca de los bienes imprescindibles para mantener a la familia. Pero también es un programa importante porque supone la recolección de informaciones provenientes del exterior: “voy a buscar nuevos conocimientos para llevarlos al interior de mi clan”.

 

El dominio social

Es un conjunto de familias. Al vivir todos “juntos” nuestras necesidades estarán mejor cubiertas y nuestra seguridad se verá reforzada… “Debo moverme en un nuevo ambiente y encontrar mi lugar en él”.

 

Todos estos dominios, en los que cada uno tenemos nuestro lugar, son extensiones de nuestra biología. Un trabajo de prevención consiste en preguntarse qué puesto ocupamos en tal o cual dominio: “¿Estoy satisfecho o puedo hacer algo para ir más lejos en la percepción de los recursos en estos dominios?

 

 

8 Procedimiento de final de sesión

Cada vez que termines un Procedimiento, una sesión, un trabajo en ti, haz una pausa, tómate un tiempo. No te lances de inmediato y sin reflexión a nuevas actividades.

 

Recapitula lo que acabas de vivir:

 

— ¿Qué has descubierto?

— ¿Sobre ti mismo?

— ¿Sobre los otros?

— ¿Sobre tu pasado?

— ¿Qué creencia inconsciente ha emergido?

— ¿A qué tomas de conciencia has accedido?

— ¿Qué nueva posibilidades se abren ante ti?

— ¿Qué nuevas decisiones va a permitirte esto?

— ¿Cómo te sientes?

— ¿Qué diferencias notables encuentras respecto al comienzo de la sesión?

— ¿Cuál puede ser el nuevo objetivo que deberás trabajar la próxima vez?

— ¿Cuál es la principal conclusión que sacas?

— ¿Qué compromiso adoptas?, ¿cómo manifestarás todo esto?

 

Escribe tus respuestas en el diario de a bordo.